Análisis rápido, procedimiento discreto y plan de pagos adaptado.
«Sé que enfrentarte a esto a solas da vértigo, sobre todo si temes cometer errores que salgan caros. Si buscas a un profesional que te hable con honestidad, sin rodeos y que realmente se ponga en tu piel para defender lo tuyo, aquí encontrarás el apoyo que necesitas»
Como abogados expertos en divorcios, entendemos que cada situación requiere un enfoque distinto. No se trata solo de aplicar la ley, sino de encontrar la solución que te permita recuperar la tranquilidad. Trabajamos para ofrecerte resultados sostenibles, ya sea mediante el diálogo o la defensa judicial firme.
Te asesoro en divorcios de mutuo acuerdo y contenciosos, protegiendo tus derechos desde el inicio. Reparto de bienes, vivienda familiar, pensión compensatoria y medidas sobre hijos, con una estrategia clara y eficaz.
Gestiono tu separación con un enfoque práctico y seguro. Definimos medidas económicas, uso de vivienda y régimen de visitas, buscando el mejor acuerdo posible o defendiendo tu posición en juicio.
Te acompaño en el proceso de nulidad ante el tribunal eclesiástico, valorando la viabilidad de tu caso y gestionando toda la tramitación con rigor y discreción.
Redacto y reviso convenios con enfoque preventivo para evitar conflictos futuros. Medidas claras sobre hijos, vivienda y economía para que el acuerdo sea viable y ejecutable.
Si tu situación ha cambiado, ajustamos las medidas de forma legal y bien argumentada. Cambios en ingresos, custodia, necesidades de los menores o incumplimientos pueden justificar la modificación.
Definimos un régimen de custodia estable y realista, priorizando el bienestar de tus hijos. Negociamos acuerdos viables o defendemos tus derechos ante el juez.
Calculamos, revisamos o reclamamos la pensión alimenticia según tu situación económica. También gestionamos modificaciones de medidas y pensiones impagadas
Sesión inicial para definir objetivos (hijos, casa, economía).
Auditoría de la situación económica para un reparto justo.
Redacción de documentos o preparación de la vía judicial.
Seguimiento continuo hasta la firma o sentencia definitiva.
En España, puedes solicitar el divorcio en cualquier momento una vez hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio. No es necesario alegar causa alguna, ya que nuestro sistema jurídico permite el divorcio libre, es decir, basta con que uno de los cónyuges no desee continuar con el matrimonio. En situaciones excepcionales, como riesgo para la integridad física o moral de uno de los miembros o de los hijos, el divorcio puede solicitarse incluso antes de ese plazo. Es importante analizar cada caso de forma individual, especialmente cuando existen hijos menores, bienes en común o situaciones económicas complejas. Un asesoramiento adecuado desde el inicio evita errores y permite diseñar una estrategia que proteja tus intereses personales, familiares y patrimoniales desde el primer momento.
No. Actualmente no es obligatorio pasar por una separación previa para poder divorciarse. Desde la reforma legal vigente, el divorcio puede solicitarse directamente, sin necesidad de un procedimiento intermedio. Esto simplifica y agiliza el proceso, reduciendo tiempos y costes. La separación, en su caso, puede tener sentido cuando las partes desean mantener el vínculo matrimonial por razones personales o religiosas, pero jurídicamente no es un paso obligatorio. Si tienes dudas sobre cuál es la mejor opción en tu situación concreta, es recomendable recibir asesoramiento profesional para valorar las consecuencias legales, económicas y familiares de cada alternativa. Cada familia es diferente, y una orientación personalizada puede marcar una gran diferencia en el resultado final del procedimiento.
El divorcio de mutuo acuerdo se produce cuando ambos cónyuges alcanzan un consenso sobre las medidas que regularán su nueva situación: custodia de hijos, pensiones, uso de la vivienda y reparto de bienes. Es un procedimiento más rápido, económico y emocionalmente menos desgastante. En cambio, el divorcio contencioso se inicia cuando no existe acuerdo y es necesario que un juez determine las medidas tras la celebración de un juicio. Este tipo de procedimiento suele ser más largo y complejo. Siempre que sea posible, se recomienda intentar una negociación previa que permita llegar a un acuerdo equilibrado. Sin embargo, cuando no es viable, contar con una defensa sólida y estratégica es fundamental para proteger tus derechos y los de tus hijos.
Sí. En España no es necesario el consentimiento de ambos cónyuges para iniciar un divorcio. Basta con que uno de ellos manifieste su voluntad de no continuar con el matrimonio. En estos casos, el procedimiento se tramita como divorcio contencioso si no existe acuerdo. Aunque la otra parte no quiera divorciarse, el proceso seguirá su curso legalmente. Lo verdaderamente relevante no es la oposición al divorcio, sino las medidas que regularán la nueva situación familiar y económica. Por ello, es fundamental preparar adecuadamente la demanda, presentar la documentación necesaria y plantear una propuesta que defienda tus intereses desde el inicio. Una correcta estrategia jurídica puede influir decisivamente en el resultado final del procedimiento.
La duración y el coste de un divorcio dependen principalmente de si se trata de un procedimiento de mutuo acuerdo o contencioso. Un divorcio de mutuo acuerdo puede resolverse en pocos meses, mientras que uno contencioso puede prolongarse considerablemente debido a la carga judicial y la complejidad del caso. En cuanto al coste, influyen factores como la existencia de hijos menores, patrimonio común, empresas familiares o conflictos económicos. Más allá del precio, es importante valorar la calidad del asesoramiento y la estrategia jurídica. Un planteamiento adecuado desde el inicio puede evitar litigios posteriores y reducir costes a largo plazo. Por eso, resulta esencial analizar cada caso de manera personalizada antes de iniciar el procedimiento.
Soy Marina Aylagas, abogada colegiada especializada en derecho de familia y sucesiones con más de 15 años de experiencia. Mi prioridad es que entiendas tus opciones y tomes decisiones con seguridad: estrategia jurídica, negociación cuando conviene y defensa firme cuando es necesario.
Atención personalizada, estudio real del caso y documentación bien trabajada, sin improvisaciones.
Respuestas ágiles, actualización del estado del asunto y planificación clara de cada fase para evitar incertidumbre.
Si la otra parte no colabora, preparo el caso con criterio, pruebas y una línea procesal sólida.