Cuidamos el bienestar de tus hijos y te ayudamos a llegar a acuerdos justos con un proceso guiado, confidencial y sin confrontación. Menos conflicto, más soluciones.
Respuesta garantizada en menos de 24h laborables.
Soy Marina Aylagas, Abogada y Mediadora especializada en temas familiares. En las rupturas de mutuo acuerdo introduzco técnicas de mediación familiar para afianzar unos pactos sólidos y transformar la forma que se relacionan las partes implicadas.
Como mediadora familiar puedo guiaros a que lleguéis a acuerdos voluntarios para resolver los conflictos.
El despacho principal esta situado en Igualada y dispongo de una sede en el centro de Manresa y también en Barcelona.
¡Más de 15 años de experiencia me avalan!
La mediación familiar es un método de resolución de conflictos entre dos o más personas, en el que interviene una tercera figura neutral: el mediador. Su función es guiar el diálogo para que las propias partes encuentren una solución consensuada y equilibrada.
No se trata de imponer decisiones, sino de facilitar la comunicación para que el acuerdo nazca de quienes viven el conflicto.
El proceso de mediación permite identificar el origen del conflicto, analizar sus consecuencias y trabajar de forma estructurada para alcanzar acuerdos realistas.
Los acuerdos alcanzados en mediación son propuestos por las propias partes, lo que aumenta significativamente el compromiso de cumplimiento y la satisfacción con la solución adoptada.
El mediador familiar es un profesional con formación específica en modelos y técnicas de mediación. Puede ser abogado —como es mi caso—, psicólogo, trabajador social, docente u otro profesional cualificado.
Su papel no es juzgar ni decidir, sino facilitar la comunicación, reducir la tensión y acompañar a las partes para que puedan llegar a un acuerdo por sí mismas.
Todas las personas implicadas participan en igualdad de condiciones, con el mismo espacio y tiempo para expresarse.
La mediación suele ser un proceso más ágil que la vía judicial. La resolución depende del diálogo entre las partes, aunque en algunos casos pueden ser necesarias varias sesiones.
La mediación es voluntaria. Si en cualquier momento una de las partes considera que no desea continuar, puede finalizar el proceso y optar por la vía judicial.
Todo lo tratado durante las sesiones es estrictamente confidencial. El mediador no puede ser llamado como testigo en un procedimiento judicial posterior.
Si crees que las cosas hablando pueden resolverse, pero sientes que algo bloquea la comunicación, la mediación acompañada de técnicas de comunicación eficaz puede ayudarte a desbloquear la situación.
Trabajo la mediación y la comunicación eficaz de dos formas:
En ocasiones, la otra parte no desea participar en el proceso. En estos casos, es posible realizar sesiones individuales para analizar el conflicto, explorar alternativas y aprender a comunicar desde la comunicación no violenta.
El objetivo es ayudarte a transmitir tus necesidades y límites de forma clara, reduciendo la escalada del conflicto.
Cuando ambas partes desean participar, el trabajo se centra en recuperar la conexión, transformar la comunicación y construir una base sólida que permita alcanzar acuerdos duraderos.
Una ruptura no solo implica distancia con la otra persona, sino también una posible desconexión con uno mismo y con quienes se ven afectados indirectamente, como los hijos.
A veces, una frase con buena intención puede generar un conflicto mayor por falta de herramientas comunicativas adecuadas.
Por eso complemento mi formación jurídica con técnicas de mediación y comunicación efectiva. No todas las situaciones deben resolverse en un juzgado, pero muchas pueden transformarse a través del diálogo y la recuperación de la conexión.
No se trata de ganar o perder sino de resolver conflictos.
Marina Aylagas García
Rita y Pedro, vienen a mi porque están ya en un proceso de divorcio, han acordado las visitas, la custodia para Rita. Parece que hay dialogo entre ellos, pero curiosamente han llegado al extremo de demandarse en el juzgado porque no se ponen de acuerdo con la pensión.
Acuden a mi buscando UNA GUIA, porque les incomoda el tema judicial.
En la primera sesión que hacemos conjunta, Rita muestra dudas respecto a que Pedro se haga cargo de las necesidades de su hijo, ella cree que con una pensión más elevada esto quedara solventado. A la vez, como he dicho hay buena comunicación, sabe que gastos e ingresos tiene Pedro, y que hace poco que ha entrado en un nuevo trabajo con un contrato temporal. Ella no sabe esta información, pero aun así quiere una pensión mayor, aunque sabe que no podrá pagarla.
Pedro directamente le dice a Rita, que quiere a su hijo, que no quiere que le falte de nada, pero que ella sabe lo que tiene, lo que gana y los gastos que tiene. Que no puede hacer nada más. Si hace falta para su hijo pedirá dinero a sus padres, para todos los gastos extras que puedan haber.
Aun así, Rita no está conforme.
Aquí es donde me doy cuenta hay algo que le preocupa a Rita que no está compartiendo pero que es importantísimo, ya que es el motivo por el cual está cerrada en banda a cualquier propuesta.
En este caso, después de la exposición de Pedro, le resumo a Rita, lo que he entendido que Pedro le está queriendo decir, y es que tendrá su apoyo para lo que necesite, porque quiere encargarse de su hijo, porque lo quiere, porque no la va a dejar sola, pero que no puede pagar esa pensión de forma fija, pero si una más baja. Quiere encargarse de todos los gastos de su hijo, y quiere que se le informe para poder buscar el dinero de donde sea, sobretodo de su familia. Inesperadamente, mientras le resumo lo que ha dicho Pedro, Rita se hecha a llorar. Le dejo unos minutos y le pregunto qué ocurre, que piensa, y en ese momento afloran sus verdaderas preocupaciones, y es que tiene miedo a quedarse sola y a no recibir apoyo económico de él, porque ella va justa de dinero también y tampoco quiere que le falte de nada a su hijo por culpa del divorcio. Rita no tiene apoyo económico de ningún familiar y el único a quien tenía era a Pedro y con el divorcio, ella siente que perderá su apoyo.
El hecho de escuchar de otra persona lo que Pedro le estaba diciendo, le ayudó a ESCUCHAR, porque hasta el momento no lo estaba haciendo. Sus temores la estaban bloqueando.
Gracias a que Rita al final compartió sus verdaderas preocupaciones se pudo llegar a un acuerdo en el que Rita se sentía apoyada y respaldada por Pedro, y Pedro tranquilo porque podría hacer frente al pago de la pensión mensual fija y a la vez le permitía proporcionar a su hijo todo lo que necesitara.
Acuden a mi buscando UNA GUIA, porque les incomoda el tema judicial.
En la primera sesión que hacemos conjunta, Rita muestra dudas respecto a que Pedro se haga cargo de las necesidades de su hijo, ella cree que con una pensión más elevada esto quedara solventado. A la vez, como he dicho hay buena comunicación, sabe que gastos e ingresos tiene Pedro, y que hace poco que ha entrado en un nuevo trabajo con un contrato temporal. Ella no sabe esta información, pero aun así quiere una pensión mayor, aunque sabe que no podrá pagarla.
Pedro directamente le dice a Rita, que quiere a su hijo, que no quiere que le falte de nada, pero que ella sabe lo que tiene, lo que gana y los gastos que tiene. Que no puede hacer nada más. Si hace falta para su hijo pedirá dinero a sus padres, para todos los gastos extras que puedan haber.
Aun así, Rita no está conforme.
Aquí es donde me doy cuenta hay algo que le preocupa a Rita que no está compartiendo pero que es importantísimo, ya que es el motivo por el cual está cerrada en banda a cualquier propuesta.
En este caso, después de la exposición de Pedro, le resumo a Rita, lo que he entendido que Pedro le está queriendo decir, y es que tendrá su apoyo para lo que necesite, porque quiere encargarse de su hijo, porque lo quiere, porque no la va a dejar sola, pero que no puede pagar esa pensión de forma fija, pero si una más baja. Quiere encargarse de todos los gastos de su hijo, y quiere que se le informe para poder buscar el dinero de donde sea, sobretodo de su familia. Inesperadamente, mientras le resumo lo que ha dicho Pedro, Rita se hecha a llorar. Le dejo unos minutos y le pregunto qué ocurre, que piensa, y en ese momento afloran sus verdaderas preocupaciones, y es que tiene miedo a quedarse sola y a no recibir apoyo económico de él, porque ella va justa de dinero también y tampoco quiere que le falte de nada a su hijo por culpa del divorcio. Rita no tiene apoyo económico de ningún familiar y el único a quien tenía era a Pedro y con el divorcio, ella siente que perderá su apoyo.
El hecho de escuchar de otra persona lo que Pedro le estaba diciendo, le ayudó a ESCUCHAR, porque hasta el momento no lo estaba haciendo. Sus temores la estaban bloqueando.
Gracias a que Rita al final compartió sus verdaderas preocupaciones se pudo llegar a un acuerdo en el que Rita se sentía apoyada y respaldada por Pedro, y Pedro tranquilo porque podría hacer frente al pago de la pensión mensual fija y a la vez le permitía proporcionar a su hijo todo lo que necesitara.
Según tu comodidad puedes elegir la oficina que mejor se adecue.
Si no puedes desplazarte, trabajamos por videollamada y firma digital cuando sea posible. Te indico los pasos y documentación desde el primer día.
La mediación familiar permite encontrar soluciones sin enfrentamientos innecesarios.
🍪 Usamos cookies para mejorar tu experiencia, analizar el tráfico y personalizar el contenido. Puedes aceptar todas las cookies o configurarlas según tus preferencias.